viernes, 26 de agosto de 2016

DOCILIDAD PERIODISTICA Y MANIPULACIÓN DE LA INFORMACIÓN



Irma Barreto
                
        Convertir en cola el lead de la información, obedeciendo intereses pautados, no es hacer periodismo.

       Nos referimos al texto publicado en Ciudad Caracas el jueves 25/08/2016 bajo el título “El capitalismo se basa en la mentira y la manipulación”, en el cual se da a conocer la exposición de la economista Judith Valencia, docente de la Universidad Central de Venezuela, en el Foro Economía Venezolana – Presente y perspectiva (IV), organizado por el INCES (Instituto Nacional de Cooperación Educativa Socialista).

       Al iniciar el foro, el INCES señaló su propósito de “contribuir con la construcción del nuevo modelo económico productivo del país y erradicar el modelo económico rentista”, además de “proveer a la clase trabajadora de herramientas de análisis acerca de la situación económica del país”. 

       Esto significa que el periodista a quien corresponda transmitir el contenido de las exposiciones debe ceñirse a la objetividad de las mismas, sin sesgos perversos que las manipulen.

El modelo capitalista no cesó en 1999

            La economista Valencia precisó sin cortapisas: “La manipulación de quienes apuestan a la continuación del modelo capitalista no cesó tras la llegada al poder en 1999 de la Revolución Bolivariana con el Comandante Chávez al frente.

“La estrategia entonces se basó en crear una matriz de opinión “que nos dice que el rentismo es el mal, justo en el momento en que la Revolución y Chávez hacen del rentismo el uso y el desarrollo de las fuerzas productivas y  nos ponen a repetir como loritos que hay que acabar con el rentismo”.

Estos dos párrafos encierran la esencia de una exposición que, tras un vistazo histórico de la evolución del capitalismo, desemboca en la conclusión de que el rentismo –en la etapa del mal llamado socialismo del siglo XXI-  se encuentra en pleno apogeo.

Y sólo a partir de este análisis, señalando la amenaza del rentismo minero que complementará al rentismo petrolero, se contribuiría a proveer a la clase trabajadora de las herramientas que podrían conducirle a situar en su justo lugar las consecuencias que traerá la “alianza” ya refrendada por el Ejecutivo venezolano con voraces empresas depredadoras. Al calibrar tan siniestro panorama, los trabajadores deberán actuar en consecuencia.

       Ética periodística versus Docilidad

Obviamente, un periodismo domesticado, sujeto a normas pautadas, hará añicos de la ética profesional. Arrinconará en la cola de la noticia lo que aún no se atreve a tachar, pero cuya lectura trata de minimizar,  aspirando a invisibilizarla ante el lector.
No de tales periodistas podrá la clase trabajadora esperar herramientas de análisis de la situación económica venezolana. Pero no hay duda de que los trabajadores llegarán a sus propias conclusiones y su acción hará temblar a quienes continúan afincados en la manipulación y la mentira y a sus dóciles corifeos.

jueves, 19 de mayo de 2016

V U E L V A N C A R A S - IV década


  Vuelvan Caras nace como una voz de alerta contra el culto a viejos y nuevos colonizadores

Treinta y cinco años es la mitad de la vida, si evocamos el extraordinario canto de Dante Alighieri. A finales de los años 70, cuando surge el grupo de acción cultural Vuelvan Caras, la mayor parte de sus integrantes y colaboradores no llegaban a esa edad. Se trataba de un grupo efervescente, desencantado de siglas políticas. Muy pocos traspasábamos esa línea etaria demarcatoria, por lo cual es un don que disfrutemos aún la posibilidad de describir aquellas vivencias y de exhortar a nuevas acciones.

Un recorte de prensa amarillento y trasquilado por el peso de 35 años nos obliga a rememorar aquella etapa. Fue dejado sobre nuestro escritorio por alguien que desde el primer momento se destacó como eje (íbamos a decir motor, pero hoy en Venezuela es éste un término desprestigiado y de efecto contrario a su significado), como eje –decimos- de Vuelvan Caras. Nos referimos a Ramón Solórzano, docente con inquietudes de transformación social, nativo de Guárico y entonces formador de juventudes en aulas caraqueñas.

Vuelvan Caras nace como una voz de alerta contra el culto a viejos y nuevos colonizadores. Sus primeros volantes exhortaban a derribar todas las estatuas erigidas en Venezuela a los colonizadores y, paralelamente, a revisar y modificar los textos de enseñanza de historia.

         En julio de 1979, en el Patio de Los Leones del Concejo Municipal de Caracas, la Cámara Edilicia decide otorgar la condecoración “Diego de Losada” a 72 venezolanos, entre ellos muchos autoproclamados socialistas. Obtuvimos tal información apenas algunas horas antes del acto. Era preciso actuar de prisa. Con celeridad fue elaborado un volante con la imagen del conquistador masacrando indígenas. ¿Quién se encargaría de hacer entrega del mismo a los condecorados? La solución fue hallada por Ramón Solórzano: su pequeña hija Maryeling se acercaría a cada condecorado para ofrecerle como trofeo la imagen del exterminador. El primero en recibirla fue Pompeyo Márquez.

En Valle de La Pascua

         A fines de 1980, durante nuestra ausencia de Venezuela, quienes quedaron al frente de Vuelvan Caras continuaron desplegando actividades: foros, impresión y reparto de hojas volantes, acciones de calle para denunciar las nuevas formas de colonialismo y sus rezagos a nivel internacional, la pleitesía de los gobernantes ante los íconos colonialistas. Dentro de este marco de acción se efectuó en el Instituto Universitario Tecnológico de Los Llanos, en Valle de La Pascua (Guárico) el Foro-Presentación del libro Los Textos de Historia y el culto al colonialismo, organizado por R.Solórzano, con la participación de los profesores Luis Cipriano Rodríguez y Carlos González.

         En Caracas, desde el nacimiento del grupo se distinguió Vladimir Blanco,  distribuidor de publicaciones y activista político; posteriormente Rosa Jerez de Solórzano, maestra, quien desde  las aulas escolares empezó a impartir la enseñanza de historia desacatando las pautas oficialmente programadas; Diógenes Jiménez (El Chino); María Hernández, activista estudiantil; Armando Rodríguez. ¿Y cómo no mencionar con profunda tristeza a Manuel Basanta, uno de los más jóvenes del grupo, y a Mauro Blanco, editor, sin cuyo dinamismo y firme disposición no habríamos logrado sacar oportunamente a la luz todo el material de Vuelvan Caras?   Mauro y Manuel simbolizan una punzada cortante de Tánatos, cuando de ellos tanto se esperaba.

¿Proyección o extinción?

         Después de varios años de inacción, tratamos de reanudar Vuelvan Caras convocando a una reunión para el 12 de octubre de 2013. La agenda fue programada por Vladimir Blanco e I.B., bajo el punto esencial: VUELVAN CARAS DE AYER A HOY. Además de los promotores (V.B e I.B) estuvieron presentes María Hernández, Mauro Blanco, Rosa Jerez y Armando Rodríguez. Predominó el criterio de reactivar el grupo, pero no hubo propuestas concretas hacia el logro de tal objetivo en breve plazo.

         Posteriormente, una tesista universitaria, quien utilizó el libro Los textos … en su trabajo de grado, se mostró interesada en participar –junto con otros estudiantes y recién graduados- en la reactivación del grupo. Los fundadores de V.C. fueron informados de esta inquietud. No ha habido respuesta.

         Dado que Átropos, la Parca inflexible, debe estar por tocar a mi puerta, no quisiera atender su llamado sin antes conocer la nueva ruta de V.C. ¿Le dejaremos fenecer o le oxigenamos con nuevas voluntades, aportando cada quien desde su lugar de acción lo que aún nos quede de posibilidades, de ideas, de capacidad y voluntad de acción?

         El momento histórico está reclamando voces críticas y  disposición de actuar sin arredrarse.

         Si retrocedemos 35 años podremos escuchar el llanto de la Sierra de Imataca y de la Gran Sabana, cuando el tendido eléctrico Venezuela-Brasil causaba daños irreversibles a la pródiga natura:
“… gimen los árboles y los ríos; ya no se anidan en sus bosques el colibrí ni el quetzal, ni encuentra el jaguar su viejo hábitat en deforestados terrenos; migran los peces o aparecen muertos por efecto del mercurio y del cianuro que envenenan las aguas, mientras hombres extraños a las churuatas compiten ávidamente en la extracción minera” (Los textos de historia…, 2da. edic., 2009, p.54) 

         Todo esto es pálido comparado con el Proyecto del Arco Minero del Orinoco, en una extensión de 12.000 Km.2, aprobado por los actuales gobernantes de Venezuela para refrendar la entrega de nuestro subsuelo a voraces empresas transnacionales. Sustituir el centenario y devaluado rentismo petrolero por otro rentismo más nocivo y productivo, que -a cambio de dólares- satisfaga la codicia de empresas ávidas de oro, diamantes y minerales preciosos, es la meta inmediata de quienes, a su vez, están desesperados por divisas para continuar dilapidando.

         Corresponde a  VUELVAN CARAS un papel activo en el presente momento histórico. Debe asumir la campaña de protesta  contra tan nefasto proyecto, entreguista de la Soberanía Nacional. Como fundadores de aquel grupo, atrevido en sus propuestas, no podemos inclinar la cerviz ante quienes carecen de  dignidad para representar al pueblo venezolano. Exhortamos a los jóvenes opuestos a toda forma de colonialismo a oponerse de frente a tan vergonzosa entrega.

         A la voz de ¡VUELVAN CARAS!  hagamos retroceder el vil  Proyecto del Arco Minero del Orinoco.

Caracas, mayo 19 de 2016